Prevención
Por qué aparece el moho y qué debe cambiar para prevenirlo
El moho aparece cuando existe un exceso de humedad en el interior y encuentra superficies donde puede mantenerse. Las paredes y los techos son zonas especialmente expuestas: la humedad puede condensarse en áreas frías y crear las condiciones para que el problema reaparezca. Además de afectar al aspecto de la vivienda, el moho puede generar malos olores, deteriorar los materiales visibles y resultar especialmente molesto para personas sensibles a problemas respiratorios.
La ventilación o la calefacción inadecuadas pueden favorecer ese clima interior húmedo, pero no explican todos los casos. También deben tenerse en cuenta las filtraciones de agua y la humedad que permanece dentro de la pared. Por eso, prevenir el moho no consiste en ocultar una mancha ni en actuar únicamente cuando ya se ve: consiste en impedir que la humedad siga alimentando la superficie.
La prevención empieza antes de la mancha
Si una pared conserva humedad, el riesgo no desaparece porque el moho deje de verse temporalmente.
La temperatura influye porque puede favorecer la condensación, pero elevarla sin secar la pared no elimina por sí solo la causa. Del mismo modo, una superficie recién pintada puede parecer resuelta mientras la humedad continúa detrás. Para una prevención fiable, el foco debe estar en mantener la pared seca de forma continuada y no solo en mejorar su apariencia. Para utilizar correctamente Moho-DRY y favorecer el secado de la pared, consulte Montaje y uso de Moho-DRY.